En la ciudad vivimos limpiando y desinfectando para no enfermarnos, pero muchas veces también tomamos probióticos u otro tipo de complementos para recuperar ciertas bacterias y microorganismos que nos ayudan con la digestión.
Bueno, a nuestras queridas plantas también les pasa eso. Y si no las ayudamos, así como a nuestros estómagos urbanos, les puede dar indigestión. Si quieres conocer más sobre las diferentes variedades de microorganismos que necesitan tus plantijas para crecer te recomendamos «Microbiótica y remineralización de suelos en manos campesinas» donde puedes entender todas las variedades de microorganismos que necesitan nuestras plantitas para mantenerse sanas.
Hay muchas formas de recuperar la microbiota de los suelos para nuestras plantas, pero cuando vivimos en la ciudad no es tan secillo hacer bocashi o conseguir mierda de vaca, así que optamos por frasquitos y recetas.
Tampoco son iguales los desequilibrios que ocurren entre los microorganismos de una maceta que los que que ocurren con los de un suelo, aún cuando un suelo urbano se llega a parecer a una maceta gigante en muchas ocasiones.
En Maceta Feliz nos enfocamos en generar un producto para macetas y suelos urbanos tanto en su formulación como en su presentación. Para que podamos mejorar la microbiología de nuestras macetas dentro de las estrictas demandas de eficiencia de tiempo y accesibilidad a materiales de la vida urbana.
Cuando le agregas Maceta Feliz a la tierra de tus plantas (sirve igualmente en jardines, patios, jardineras o camellones que en macetas) las bacterias vivas que contiene empezarán a reproducirse y a transformar tu suelo.

Entre las especies que contiene nuestro producto algunas desplazan de las raíces de tus plantas a muchas de las formas de vida que les causan enfermedades. No mata a estos microorganismos, sólo controla su explosión demográfica y evita que se pongan a trabajar donde no queremos. Este es uno de los efectos que nos permiten solucionar problemas ya presentes en las plantas.
Pero la actividad de nuestros microorganismos va mucho más allá para ayudarte a tener una planta sana y prevenir enfermedades. Los procesos metabólicos de nuestras bacterias liberan gases inertes como CH3 y CO2 en cantidades mínimas, imperceptibles para nosotres a menos que huelas directamente el frasco, pero que ayudan a descompactar el suelo de tus macetas para que las raíces y sus aliades puedan respirar y para que el agua con la que riegas se disperse por la tierra y no corra directamente al fondo o se estanque en la superficie.
Cuando aplicas Maceta Feliz a tus plantas invitas a vivir con ellas a unas aliadas pequeñas y poderosas que descompactan la tierra, previenen enfermedades en las plantas y las ayudan a obtener nutrientes. Pero además las condiciones saludables del suelo permitirán que lleguen muchas más de las pequeñas aliadas que viajan por el aire y otros vectores.
Más adelante te contaremos sobre los procesos que sufren tus macetas y cómo acaban con parte de su microbiodiversidad, además de trucos y estrategias para mejorar la calidad de tus sustratos.
Por ahora usa maceta feliz si quieres
- Descompactar tu suelo sin voltearlo
- Prevenir o curar enfermedades de tus plantas
- Mejorar la estructura del suelo
- Aumentar la retención de agua
- Promover el desarrollo de un microbioma armónico
- Evitar que se degrade el suelo
- Tonificar el desarrollo de tus plantas
Un tratamiento con maceta feliz puede tener muchos de estos resultados al mismo tiempo, no es necesario usarlo más veces para que tenga más efectos.
Y recuerda, ¡Se tan feliz como tus plantas!
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